jueves, 30 de abril de 2015

Un Corto Amor Eterno.

Ocurrió hace mucho, mucho tiempo. Era de noche, en la montaña hacia más frió de lo habitual. Estaban todos los chicos de la aldea junto al fuego, escuchando atentos las historias del viejo y sabio Luis. El relataba como los esquimales se defendían de los lobos.
El sabio inicio diciendo:
--Cuando un esquimal de Alaska detecta la presencia de un lobo en su territorio está obligado a proteger a sus rebaños y a sus hijos.--
Prosiguió: --Pero en lugar de enfrentarse directamente al lobo, el cazador usa el apetito del propio animal para vencerlo. Empieza sacrificando a uno de sus chivos más pequeños y echando su sangre sobre la navaja de un cuchillo. Luego deja que el arma se congele en las temperaturas árticas. Una vez que se congela la primera capa. Se le vacía más sangre a la navaja y se congela, este proceso se repite hasta que la hoja de la navaja queda cubierta con una gruesa capa de sangre congelada.
Antes de anochecer, el esquimal se marcha fuera de su campamento y entierra el mango del cuchillo, con la navaja sobresaliendo de la nieve. Debido a que los lobos pueden oler la sangre a millas de distancia, no tardara mucho para que alguno siga su olfato y cuidadosamente empiece a lamer la sangre congelada. Conforme el sabor excita al animal, empieza a lamer más agresivamente.
En poco tiempo, una parte de la navaja queda expuesta y le hace un pequeño corte en la lengua al lobo. Pero debido a que la lengua del lobo esta adormecida por la sangre helada, el animal no está consciente del daño que le ha causado. Mientras que la sangre del chivo es limpiada de la navaja, esta es reemplazada con la sangre cálida del lobo. El sabor de la sangre fresca despierta en el animal una excitación frenética que le lleva a lamer con mayor voracidad, cortándose una y otra vez, desangrándose hasta quedar debilitado. En pocas horas, el lobo muere debido a la pérdida de sangre.--
Los chicos estaban muy emocionados y comentaban entre ellos, lo grandiosa e ingeniosa que les parecía aquella trampa, ante todos parecía agradable dicha astucia, a excepción de la joven bella Alanís, quien creyó que aquello solo mostraba la crueldad del ser humano en contra de los animales, ella consideraba que podrían existir otros métodos para poner a salvo a las familias de las bestias.
Envuelta en su capa verde y cubriéndose del frió con su capucha, decidió irse. Alanis era de contextura delgada, ojos marrones, cabello rizado y castaño, con actitud ausente de los acontecimientos reales y presentes. Se fue pensando en una alternativa <<menos sangrienta>> para aquella misión.Camino hacia su choza, pensativa.


-Hey tú- dijo una voz calidad y ronca.
-¿Quién eres? ¡Muéstrate!- replico Alanís fingiendo seguridad.
Vio una sombra masculina acercarse, era alto, tenía un olor muy agradable, una característica inusual entre los hombres de la aldea. Alanís no sentía miedo, una persona que hablaba con una voz tan agradable, no podría ser un proscrito.
El hombre se acercó a Alanís y con una sonrisa pregunto:
-¿Eres aldeana?-
Alanís no contesto y se quedó inmóvil, sorprendida por los hermosos ojos azules que la observaban fijamente esperando respuesta; finalmente articulo palabra: -Si lo soy y obviamente tú no lo eres- contesto. Sintió una punzada en el pecho, una señal de advertencia, estaba sola en la oscuridad de la noche, indefensa y frente a un desconocido quien podría tener las peores intenciones.
-No te haré daño.-Dijo con calma. -Me he perdido de mi camino, me acompañaba un amigo y dos corceles, pero fuimos atacados y he quedado solo y sin una moneda - dijo aquel extraño hombre de ojos azules.
Alanís hizo una señal con la mano indicando la hoguera, donde aún se encontraban conversando los chicos y el viejo sabio. Ella pensó que el extraño se iría y ella podría continuar su camino hacia la choza, pero para su sorpresa no fue lo que ocurrió.
El extraño sonrió y agradeció a Alanís, coloco su mano en el hombro izquierdo de la muchacha y viéndola directamente a los ojos pregunto: -¿Estas bien?- con gesto de preocupación. No hubo respuesta.
Alanís estaba totalmente perpleja, no se podía creer lo que sus ojos estaban viendo, atrás de aquel joven se encontraban 10 hombres armados con pinta de proscritos, con el dedo índice en sus labios, indicando silencio. Uno de ellos se acercó sutilmente al joven ojiazul y con su daga lo apuñalo por la espalda, fue un corte certero que atravesó su corazón.
La sangre del joven mancho de rojo la capa verde de Alanís que se encontraba inmóvil en estado de shock. El proscrito extrajo su daga del cuerpo ya sin vida, dio media vuelta y se fue. El cuerpo cayó al mismo tiempo que Alanís se acerco e intento sostener su cabeza, vio su rostro, era de tes clara, nariz perfilada, ojos grandes y azules, una pequeña mata de vellos castaños rodeaba su barbilla. Alanis estaba embelesada por su belleza, atormentada por los sucesos y con un dolor terrible en el pecho.
Después de lo ocurrido; cada noche de cada día por un tiempo inmedible; Alanís conversa con aquel extraño ojiazul, le ofrece comida, un lugar donde pasar la fría noche y de vez en cuando el calor de un abrazo, todo frente a las miradas atónitas de los aldeanos que no consiguen ver figura humana alguna, ni escuchan ninguna voz que mantenga conversación con la bella dama.
FIN 

jueves, 23 de abril de 2015


Feliz día del Libro 

Tu capricho y tu edad, según se mire,

provocan tus defectos o tu encanto;
y te aman por tu encanto o tus defectos,
pues tus defectos en encanto mudas.


Lo mismo que a la joya más humilde

valor se da en los dedos de una reina,
se truecan tus errores en verdades
y por cosa legítima se tienen.


¡Cómo engañara el lobo a los corderos,

si en cordero pudiera transformarse!
Y ¡a cuánto admirador extraviarías,


si usaras plenamente tu prestigio!

Mas no lo hagas, pues te quiero tanto
que si es mío tu amor, mía es tu fama.

William Shakespeare



jueves, 16 de abril de 2015

En una eterna oscuridad

En una eterna oscuridad, una lluvia sin fin.
Y aun cuando aparezca el sol,  el cielo sigue siendo gris.
Puedo verte de lejos, puedo verte... Tú no me miras; no quieres verme.
No regreses a mí. ¡Por favor no regreses!
Ambos sabemos que no podemos vernos, si nos vemos nos deseamos nuevamente. No debo quererte, no debes quererme.
Así es el destino y nuestra maldita suerte.



martes, 7 de abril de 2015

Hola dulce gente!! Con mucho gusto y con todo el cariño les comparto el bookTrailer de mi primera Novela, espero sea del agrado de todos. La verdad estoy muy emocionada y satisfecha por el resultado. Pd: El vídeo no lo hice yo, fue cooperación de una amiga. Sus datos aparecen en el vídeo.

Espero sus comentarios y Criticas


lunes, 6 de abril de 2015

Llegas a mi como un anhelo, envuelto en una atmósfera llena de deseos. 

miércoles, 1 de abril de 2015

Enseñame!! 

....A ser feliz 

No es la típica historia de amor. Suni es una chica absolutamente genial, de descendencia Coreana_Nicaragüense, se encuentra constantemente perdida entre dos mundos totalmente diferentes. Debe aprender que la vida no siempre es un cuento de hadas. El trama se desarrolla en nuestra época contemporánea en medio de los mayores vicios de la juventud, vanidad y religión.   Amor, amistad, vicios un toque de realidad y otro de fantasía. Enséñame te hará soñar con los ojos abiertos.


Si quieres leerla haz click en el enlace de abajo.