miércoles, 13 de mayo de 2015

 II Capitulo de "Enseñame a Ser Feliz"

Conociendo a Charlie


Ciertamente ser una niña de 10 años, en un país diferente, en otro continente y en un mundo totalmente distinto a todo lo que había conocido, era una prueba de fuego para la pequeña Suni quien extrañaba todo de su patria Nicaragua, desde el olor de sus calles, el bullicio de la gente que nunca faltaba y la alegría con la que parecían llevar la vida los Nicaragüenses. Sin embargo sabía que un día volvería, cuando haya acabado el proyecto de la construcción de su padre.
Eran casi las 6 pm, Lee Eunji el padre de Suni había salido antes de su trabajo y decidió compartir con su única hija a quien adoraba con el alma. Se cambió su aburrida y polvosa ropa de arquitecto en plena construcción por un jeans cómodo y una camiseta blanca que le hacía lucir más joven y relajado. Eunji era de contextura delgada, tés clara, ojos rasgados, cabello negro liso y siempre sonreía con timidez, para entonces tendría 30 años. Salió junto a su pequeña y la bicicleta de su hija hacia el parque. Suni vestía un overol azulón y una blusa roja, coleta de cabello y su infaltable crucifijo de plata colgando de su cuello.
Suni sintió como su cara ardía de la vergüenza, quería desaparecer, sintió un pequeño nudo en la garganta y justo cuando sus ojos se llenaron de lágrimas, sintió una pequeña mano que tocaba su hombro y enseguida vio una mano extendida que le indicaba que podía ponerse de pie que él le ayudaría. Dudo por un momento, luego decidió tomar aquella delgada y suave mano que nunca antes había visto, apoyarse y levantarse del piso.

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sábado, 9 de mayo de 2015

Un corazón desconsolado

Tengo un corazón roto, una pluma y una flor, estoy muriendo por dentro.
¡Que buena combinación me dejo el amor!

Es un dolor metafísico, jamas imagine un dolor así, insufrible, mortal, me desgarra físicamente y me arrastra por un mar de lamentos. Desde que te conocí sabia que te convertirías en el dueño, nombre y culpable de mi tormento aun así decidí no alejarme y día a día me aferre mas a ti, te ame, me ate y te seguí y como buena aprendiz te idealice, así es la primera vez, siempre es así.

Ni yo me salve de tal maldición, es una dulce tortura que me rompe el corazón, una terrible agonía que no mata que me hace sentir viva, muerta estaría de no sentir, aunque sea sufrimiento, es el precio de vivir.

Amar no es sufrir es el comportamiento humano el que lo hace así, dijiste me gusta verte sufrir, cerré mis oídos y no interprete tus palabras, fuiste tan literal: <<Me gusta verte sufrir>> ¡Oh Cariño mio! Si pudieras verme ahora estarías mas que complacido.

Estoy en el punto medio de mi vida sin saber que hacer, donde ir ni siquiera hacia donde ver. Estas y no estas. No estas porque te has ido y no te vas porque te llevo aquí conmigo. Tengo el corazón roto, mil lagrimas y se marchito la flor.